domingo, 19 de diciembre de 2010

Ojalá...


Ojala que cada uno de nosotros puedamos abrir un poquito mas nuestro corazón, solo un poquito mas alla de nuestros familiares y amigos en esta navidad.    Ral
Nochebuena

Fernando Silva dirige el hospital de niños en Managua.
En vísperas de Navidad, se quedó trabajando hasta
muy tarde. Ya estaban sonando los cohetes, y empezaban
los fuegos artificiales a iluminar el cielo, cuando
Fernando decidió marcharse. En su casa lo esperaban
para festejar.
Hizo una última recorrida por las salas, viendo si todo
queda en orden, y en eso estaba cuando sintió que unos
pasos lo seguían. Unos pasos de algodón; se volvió y
descubrió que uno de los enfermitos le andaba atrás. En
la penumbra lo reconoció. Era un niño que estaba solo.
Fernando reconoció su cara ya marcada por la muerte y
esos ojos que pedían disculpas o quizá pedían permiso.
Fernando se acercó y el niño lo rozó con la mano:
-Decile a. -susurró el niño-. Decile a alguien, que yo estoy aquí.

                                   Eduardo Galeano

1 comentario:

  1. Ojala que cada uno de nosotros puedamos abrir un poquito mas nuestro corazón, solo un poquito mas alla para todos los que nos rodea e inundemos de amor,de ese amor incondicional que todos poseemos ,sólo tenemos que saber que ahi está...en nuetro ser...
    Gracias Ral....un abrazo a la distancia,Anita

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