sábado, 7 de mayo de 2016

Ser niño es ser inolvidablemente feliz...

Ser niño es ser inolvidablemente feliz con muy poco. Es transformarse en un gigante delante de gigantescos pequeños obstáculos.  Es conseguir perdonar mucho más fácil de que pelear. Ser niño es tener el día más feliz  de la  vida, todos los días. Ser niño es estar de manos dadas con la vida con las mejores intenciones. Es creer en el presente momento con todo lo que te ofrece. Es aceptar lo nuevo y desear lo máximo. Ser niño es llorar sin saber el porqué. Ser niño es estar en constante prueba de aprendizaje, es querer buscar y descubrir verdades sin la armadura que te provee la vida. Ser niño es tener una sonrisa franca desparramada por el rostro, mismo en días de lluvia. Ser niño es creer, esperar, confiar, es tener el coraje de no tener miedo. Ser niño es querer ser feliz, gustar de quien mira a los ojos y habla  bajo. Ser niño es  pedir con los ojos. Ser niño es ser capaz de perdonar y anestesiar el dolor con una dosis de sabiduría genuina y peculiar. Ser niño es creer que todo es posible. Y ser niño también es ser el adulto que nunca se olvidó de el niño que un día fue...

No hay comentarios.:

Publicar un comentario